CARACAS.- El titular del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Vicente Díaz, aseguró que el sistema de voto totalmente automatizado que se utilizará en la elección presidencial del domingo "definitivamente está blindado", por lo que es imposible que pueda haber irregularidades en la emisión del sufragio y en el escrutinio.
El mecanismo que se implementa es de voto voluntario y electrónico, por el cual el elector debe inscribirse previamente en el padrón (lo hicieron unos 18,5 millones de venezolanos) y se le toma la huella digital del pulgar derecho (o de otro dedo en caso de no tenerlo), con la cual se lo habilitará a votar el domingo. Su sufragio será en una urna electrónica con una pantalla táctil, donde aparecen todos los candidatos. La máquina emitirá el comprobante de haber cumplido con este derecho cívico. No se usan boletas partidarias.
"Aquí no hay ninguna posibilidad de que se cante (cometa) fraude, porque cada uno de los partidos tienen sus testigos. Está blindado todo: las máquinas tienen autonomía, así como las juntas municipales y los dos centros de totalización", señaló Díaz, según un cable de la agencia Télam. Aclaró que, técnicamente, el CNE podría dar a conocer los primeros resultados a 15 minutos del tope horario de votación, pero que no lo hará por respeto a los sufragantes que aún estén haciendo cola y mientras las mesas sigan abiertas.
El funcionario confirmó que permanecerá en su cargo hasta que culmine su mandato, en mayo de 2013. "No estaré ni un día más, ni un día menos", afirmó.
Hoy concluirá la campaña electoral, con las miradas centradas en el presidente, Hugo Chávez, quien busca la reelección para completar 20 años de mandato y cerrará con una gran concentración en Caracas; y su rival, Henrique Capriles Radonski, quien unió a una oposición de derecha que se presenta revitalizada, distanciada de la vieja guardia y que implementó una intensa actividad, casa por casa, centrada en las clases populares, especialmente en el interior del país.
La mayoría de las encuestas arroja una ventaja para Chávez, que varía entre unos cómodos 20 puntos a apenas cinco, en un virtual empate técnico con el candidato opositor. Capriles tiene un sondeo a su favor, pero por una escueta diferencia de tres puntos. Pero la gran cantidad de indecisos (en todos los relevamiento ronda el 10%) proyectan un alto grado de incertidumbre en el resultado.
Hay además otros cinco candidatos presidenciales, pero ninguno llega al 1% de apoyo en los sondeos previos.